UN ELEFANTE EN LA HABITACION

porJUAN TONELLI

20 minutos

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UN ELEFANTE EN LA HABITACION, JUAN TONELLI Hay que abrir los ojos a la evidencia de que nada es más disparatado que la existencia humana. JACQUES LACAN Prólogo Tengo el honor de presentar unas pinceladas de vivencias interiores siendo el protagonista de cada relato un niño, a veces una niña, un joven o un adulto maduro. A través de susurros que delatan experiencias íntimas, el autor va revelando los secretos de cada personaje. Las sensaciones son íntimas, confidenciales y ambivalentes. Entonces, los personajes van permitiendo vislumbrarlas a través de circunstancias triviales de la vida cotidiana. Los puntos de vista de los niños que hemos sido —tomando en cuenta que los recuerdos han sido transformados por los años transcurridos— conservan aún el dolor descarnado por no habernos sentido amados, además de la evidente impotencia infantil que no nos permitía modificar nuestra realidad afectiva. Los relatos manifiestan la búsqueda pretérita de un reconocimiento que no obteníamos, la humillación imperceptible por parte de otros individuos —niños o adultos—, la soledad, la distancia tangible entre el universo de las personas grandes y el nuestro, la figura inalcanzable de nuestra madre, la poca percepción de los adultos que nos cuidaban respecto a nuestras necesidades o anhelos, la dificultad para adaptarnos a aquello que se pretendía de nosotros, los sueños inconquistables, los obstáculos para establecer vínculos con otros niños sin obtener apoyo ni compañía para dichas travesías y las contrariedades frecuentes del día a día. Cada una de las descripciones —ordenadas en cuentos cortos— utiliza distintos colores para expresar las heridas del alma infantil. Hay cuentos que reflejan un continuum —en el comportamiento adulto— de las mismas penas, pero transformadas. Anhelos o ideales forjados a la luz de malos entendidos o de mandatos obsoletos. Búsquedas de maestros que nos aporten una direccionalidad al sentido de nuestras vidas. Amores ocultos o contradictorios respecto a nuestras decisiones morales. Vínculos complejos con hijos adolescentes. Las problemáticas de trabajo o dinero. La pertenencia social y los precios que pagamos. En fin, la vida misma. El texto está construido por un conjunto de piezas de mosaicos que se van entrelazando, por momentos convergiendo en sentimientos comunes —esperando la identificación del lector— y en otros pasajes sorprendiendo con acontecimientos extraordinarios. El lenguaje es claro, coloquial y cercano, invitando a la lectura en tiempos de velocidades virtuales. Un elefante en el living. Historias sobre lo que sentimos y no nos animamos a hablar nos garantiza algunos instantes de encuentro con nosotros mismos. Por eso vale la pena. LAURA GUTMAN Introducción Solo cuando la compasión está presente, las personas se permiten ver la verdad. GABOR MATE “Es de esos tipos que cuando te estás bajando la bombacha te invita a ir al cine”. La metáfora de mi amiga —veterana en cuestiones sentimentales— me hizo reír y disparó varias preguntas. ¿Qué pasaría por el corazón de ese hombre para actuar así? ¿Cuál sería su historia de vida, sus miedos, para que la intimidad le resultara tan intolerable? Pensé en esas situaciones en las que hay un tema enorme, evidente, ineludible en el que pese a tomarnos por completo somos incapaces de abordar. Como si hubiera un elefante en el living y nosotros hiciéramos como que no existe. A veces lo ignoramos porque nos resulta tan doloroso que no soportamos verlo. O lo evadimos para evitarnos un conflicto; por ser un tema tan sensible no queremos ni acercarnos. Y ahí queda archivado durante años en un pacto tácito: hacemos como que no ocurrió a cambio de que no duela. Pero duele.

¡Gracias por leer a JUAN TONELLI!

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