¡Hola! Soy Roxana. Si aún no sabes de mí, no importa, lo que tengo que contarte en este libro nos va a conectar en algún punto.
Como siempre digo, nada es eterno porque tal cosa no existe, y mi mejor historia de amor no fue la excepción.
Nunca sabes cuánto tiempo durará algo por más mágico e increíble que sea.
La palabra “fin” siempre es el comienzo de algo nuevo y no necesariamente bonito. A veces es el inicio de una etapa de superación, entendimiento, frustración y tristeza que a la larga se convierte en conocimiento, el cual, si te lo permites, te hará una persona con más inteligencia emocional.
¿Saben? Esto de las almas gemelas no es una circunstancia a conveniencia o un título poético al cual recurrir para hacer más especial una relación, es algo que se siente sin mayor explicación desde el principio.
Una conexión energética de almas, de vidas, de tiempos, de reconocimiento.
A mi alma gemela lo vamos a llamar “Genaro”.
Genaro me soltó cuando más segura estaba de que amarlo era un acierto; también cuando más lo necesitaba, aunque todavía no lo sabía. Se fue sin voltear atrás y decidí documentar cada día de mi proceso.
Mi amor sigue intacto, pero ya no lo espero. Las ilusiones, junto con la esperanza, murieron.
Mi historia con él me enseñó a diferenciar las ganas de amar de la dependencia, de la obsesión y del amor verdadero.
Una persona obsesionada busca, ruega, daña y entorpece la vida del otro intencionalmente.
Alguien que sólo tiene ganas de amar se da la vuelta y se engancha con facilidad en otra relación.
Ninguna de estas circunstancias ha sido mi caso: he llorado a veces en silencio, otras en terapia, otras con mis amigos…, pero siempre lejos, muy lejos de su radar.
Me llevó dos años poder volver a respirar, así de grande y noble es lo que siento.
Escribir sana, y éste será un proceso en el que iremos de la mano esclareciendo emociones para así poder conocernos mejor. Tengo fe en que, si me ha funcionado para calmar mis demonios, a ustedes también. No hay magia para curar los males. Sanar es pura disposición personal, pero si consideras que no puedes lograrlo solo, por favor busca ayuda de un profesional.
Aquí vas a encontrar mi historia y también la tuya, para ello he dejado algunas páginas a rayas.
Quiero que aquí desahogues tus reflexiones, aflicciones, dudas y esperanzas. Yo daré el primer paso.
Te reto a ir escribiendo lo que sientas y las certezas que iluminen tu camino, con la finalidad de que cualquier día de estos vuelvas a abrir este libro y recuerdes el trabajo mental que hiciste para mejorar tu bienestar emocional.
A quienes ya me conocen, saben que mi vida se va en letras día a día.
A los que no, simplemente déjense llevar: nadie los está viendo. Esto es para ustedes.
Roxana