La magia del orden

por Marie Kondo

7 minutos

PREFACIO

¿ALGUNA VEZ te has puesto a organizar tu casa o lugar de trabajo como loco, sólo para descubrir que muy pronto vuelven a ser un caos? Si es así, déjame compartirte el secreto del éxito. En este libro, he resumido cómo poner tu espacio en orden de una manera que cambiará tu vida para siempre. ¿Lo crees imposible? Ésta es una respuesta común, y no sorprende si consideramos que casi todos experimentamos al menos una vez el “efecto de rebote” tras limpiar nuestra casa.

 

El método KonMari es una manera sencilla, inteligente y efectiva de deshacerte del desorden para siempre. Empiezas por desechar. Luego, organizas tu espacio por completo y de un tirón. Si adoptas esta estrategia, nunca volverás al desorden.

 

Aunque este enfoque contradice la sabiduría convencional, todos los que concluyen el método KonMari logran mantener su casa en orden y con resultados inesperados. Haber puesto su casa en orden afectó positivamente en todos los demás aspectos de su vida, incluidos el trabajo y la familia. Tras haber dedicado más de 80 por ciento de mi vida a este tema, yo sé que la organización también transformará tu vida.

 

¿Aún te suena demasiado bueno para ser cierto? Si tu idea de la organización es deshacerte de un objeto innecesario al día o limpiar tu habitación un poco cada vez, entonces tienes razón. Eso no tendrá mucho impacto en tu vida. Sin embargo, si cambias de enfoque, la organización puede tener un impacto inconmensurable. De hecho, eso es lo que implica poner tu casa en orden.

 

Yo empecé a leer revistas de decoración cuando tenía cinco años, y eso fue lo que me inspiró, desde que cumplí quince años, a dedicarme seriamente a estudiar el arte del orden y la organización que me condujo al método KonMari (KonMari es mi apodo, tomado de mi nombre y mi apellido). Ahora soy consultora y dedico la mayor parte de mis días a visitar casas y oficinas, dar consejos prácticos a quienes se les dificulta organizar, organizan pero sufren rebotes o quieren organizar pero no saben por dónde empezar.

 

La cantidad de cosas de las que mis clientes se han desecho, desde ropa hasta fotos, plumas, recortes de periódico y muestras de maquillaje, supera fácilmente el millón de objetos, y no exagero. He ayudado a clientes individuales que han tirado 200 bolsas de basura de 45 litros cada una, de un tirón.

 

Con base en mi exploración del arte de la organización y de mi amplia experiencia en ayudar a que las personas desorganizadas se vuelvan organizadas, hay algo que puedo decir con confianza: una reorganización drástica del hogar provoca cambios proporcionalmente drásticos en tu estilo de vida y tu perspectiva. Eso transforma tu vida. He aquí algunos de los testimonios que he recibido a diario de mis clientes:

 

“Después de tu curso, renuncié a mi trabajo y abrí mi propio negocio, algo con lo que había soñado desde niño.”

“Tu curso me ayudó a ver lo que en verdad yo necesitaba y lo que no. Así que me divorcié y ahora me siento mucho más feliz.” 

“Alguien a quien yo quería contactar hace poco me contactó a mí”.

“Me complace informar que, desde que organicé mi apartamento, he logrado de veras incrementar mis ventas.”

“Mi esposo y yo nos llevamos mucho mejor.”

“Me sorprende descubrir que el solo hecho de tirar cosas me haya cambiado tanto”.

“Por fin he logrado bajar tres kilos”.

 

Mis clientes siempre suenan muy contentos y los resultados muestran que la organización ha cambiado su manera de pensar y su enfoque de la vida. En verdad, ha cambiado su futuro. ¿Por qué? Esta pregunta la abordaremos con detalle a lo largo del libro, pero básicamente, cuando pones tu casa en orden, también pones en orden tus asuntos y tu pasado. Como resultado, puedes ver con claridad lo que necesitas en tu vida y lo que no, lo que debes hacer y lo que no.

 

Actualmente ofrezco un curso para clientes individuales en su casa y para dueños de compañías en su oficina. Todas estas son clases particulares e individuales y no veo para cuándo se me acaben los clientes. Hoy tengo una lista de espera de tres meses, y a diario me consultan personas que han oído del curso por antiguos clientes o alguien más. Viajo por todo Japón, y a veces al extranjero. Los boletos para una de mis charlas para amas de casa se vendieron de un día para otro. Hubo una lista de espera no sólo para cancelaciones, sino para ponerse en la lista de espera. Sin embargo, mi taza de repetidores es de cero. Desde una perspectiva de negocios, ésta parecería una falla fatal. Pero, ¿qué tal si esa ausencia de repetidores fuera justo el secreto de la popularidad de mi enfoque?

Como lo dije al principio, la gente que usa el método KonMari nunca vuelve al desorden. Como pueden conservar su espacio en orden, no necesitan tomar más lecciones. A veces me reúno con mis ex alumnos para ver cómo les va. En casi todos los casos, no sólo han mantenido su casa u oficina en orden, sino que siguen mejorando su espacio. Por las fotografías que envían, es evidente que tienen aún menos posesiones que cuando concluyeron el curso, y además han cambiado sus cortinas y muebles. Están rodeados de las cosas que aman.

 

     ¿Por qué mi curso transforma a la gente? Porque mi enfoque no es sólo una técnica. El acto de organizar es una serie de acciones simples en las que se mueven los objetos de un lugar a otro. Implica poner las cosas lejos del lugar al que pertenecen. Esto parece tan sencillo que incluso un niño de seis años podría hacerlo. Sin embargo, la mayoría de la gente no puede. Al poco tiempo de organizado, su espacio es un caos. La causa no es la falta de habilidades, sino una falta de conciencia y la incapacidad de organizar efectivamente. En otras palabras, la raíz del problema está en la mente. El éxito depende en 90 por ciento de nuestra mentalidad. A excepción de los pocos afortunados a quienes la organización se les da naturalmente, si no nos ocupamos de este aspecto, el rebote será inevitable, no importa cuánto hayamos desechado o cuán bien organizadas estén las cosas.

 

     Entonces, ¿cómo puedes adquirir la mentalidad correcta? Sólo hay una manera, y paradójicamente, es adquiriendo la técnica correcta. Recuerda: el método KonMari que describo en este libro no es una simple serie de reglas sobre cómo clasificar, organizar y desechar cosas. Es una guía para adquirir la mentalidad correcta y así crear orden y volverse una persona organizada.

 

     Por supuesto, no me jacto de que todos mis estudiantes hayan perfeccionado el arte de la organización. Desgraciadamente, por una u otra razón, algunos dejaron el curso antes de concluirlo porque esperaban que yo hiciera el trabajo por ellos. Como fanática y profesional de la organización, puedo decirte ahora mismo que no importa cuánto me esfuerce por organizar el espacio de otro ni cuán perfecto sea el sistema de almacenamiento que conciba pues, en estricto sentido, yo nunca podré poner en orden la casa de alguien más. ¿Por qué? Porque la conciencia y la perspectiva de una persona sobre su propio estilo de vida es mucho más importante que cualquier habilidad para clasificar, almacenar o lo que sea. El orden depende de valores extremadamente personales sobre cómo desea uno vivir.

 

     La mayoría de las personas preferirían vivir en un espacio limpio y ordenado. Cualquiera que haya organizado su espacio, incluso una sola vez, habrá deseado conservarlo así. Pero muchos no creen que esto sea posible. Prueban varias maneras de organizar sólo para descubrir que regresan a “la normalidad”. Sin embargo, estoy absolutamente convencida de que todos podemos conservar nuestro espacio en orden.

 

     Para hacerlo, es esencial que reevalúes tus hábitos y suposiciones acerca de la organización. Eso suena a demasiado trabajo, pero no te preocupes. Para cuando termines de leer este libro, estarás listo y dispuesto. La gente suele decirme, “soy desorganizado por naturaleza. No puedo hacerlo”, o “no tengo tiempo”, pero lo caótico no se hereda ni se relaciona con la falta de tiempo. Tiene mucho más que ver con la acumulación de ideas equivocadas sobre la organización, tales como “es mejor ordenar una habitación a la vez”, “es mejor hacer un poco cada día” o “el almacenamiento debe seguir el plan de circulación”.

 

     En Japón, la gente cree que es de buena suerte limpiar tu habitación y mantener tu baño rechinando de limpio, pero que, si tu casa está desordenada, el efecto de pulir la taza del inodoro será limitado. Lo mismo ocurre con la práctica del feng shui. Es sólo hasta que pones tu casa en orden que tus muebles y decoraciones adquieren vida.

 

     Cuando hayas acabado de poner en orden tu casa, tu vida cambiará drásticamente. Cuando experimentes lo que es tener una casa verdaderamente ordenada, sentirás cómo se ilumina todo tu mundo. Nunca volverás al caos. Esto es a lo que llamo la magia de la organización. Y sus efectos son estupendos. No sólo dejarás de ser desordenado, tendrás un nuevo comienzo en la vida. Esta es la magia que quiero compartir con tantas personas como sea posible.


¡Gracias por leer a Marie Kondo!

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